Acabo de leer Los Maia, la gran novela de José Maria Eça de Queiroz, el gran novelista portugués del siglo XIX.

La he leído con morosidad y con paciencia, con prisa por seguir y pena por ver cómo se acercaba la última página.

Es una historia que necesita ciertas dotes para ser disfrutada. No es un libro para apresurados de la acción, sino para exquisitos de la lectura.

El ritmo es lento, pausado y bellísimo, lo que no impide que, de vez en cuando, sobre todo al final, haya saltos de diez años de un párrafo a otro. En este sentido, me ha recordado otra gran novela paralela que leí hace dos años, Los Buddenbrook, de Thomas Mann.

Las descripciones son minuciosas y llenas de lujo. Ya dije en el apunte que dejé en Facebook que me recordaban las películas de Visconti. Para quien no esté acostumbrado, serán un poco o demasiado minuciosas y recargadas, como los mismos ambientes que pinta.

Los personajes se mueven en la Lisboa de entre 1870 y 1880, con alguna escapada a épocas anteriores. En realidad es una crítica de una sociedad en decadencia, que se aferra a las formas del pasado con la misma pasión con que teme y a la vez desea los nuevos tiempos; pero los personajes son ricos, ociosos y faitnéants. Pasan su tiempo entre amoríos superficiales, lupanares de medio lujo, carreras de caballos y proyectos intelectuales, políticos y artísticos que nunca se materializan.

Aunque el título hace pensar en varias generaciones de una misma familia, de hecho son sólo dos generaciones las que ocupan de forma simultánea la mayor parte del libro: el abuelo Afonso y el nieto Carlos Maia, que dejan entre ellos el desgarro afectivo y social de la generación intermedia, lo que a la postre genera la sorpresa que el autor se reserva. En efecto, cuando ya el protagonista, Carlos, está decidido a casarse con Maria, una de sus amantes por la que abandona a la condesa de Gouvairinho, se entera de forma totalmente azarosa e imprevista de que es su propia hermana, hija de su misma madre, lo que provoca el desenlace de la novela que, obviamente, no voy a revelar aquí.

Por cierto, una cosa sobre el final, sobre las últimas páginas: que no espere el lector un final… digamos esperable. Los lectores de hoy quieren que se les dé todo hecho, la historia empaquetada de principio a fin y que cuando cierren en libro no tener que pensar ni hacerse más preguntas. Pues si esperan eso van a tener una decepción.

Unas palabras antes de terminar sobre la vinculación con otras novelas europeas de más o menos el mismo tiempo.

Como he dicho, hace dos o tres años leí Los Buddenbrook, de Thomas Mann. A diferencia de Los Maia, la novela del alemán es más de saga, es decir, detalla con más minuciosidad el paso del tiempo y las generaciones;  es más social que psicológica, aunque no descuida ninguna faceta de lo que debe ser una gran novela. También, con más frecuencia que Eça de Queiroz, sabe hacer el acordeón con el tiempo, y lo hace de forma genial.

Por su parte, leí también hace uno o dos años otra novela análoga, La fortuna de los Rougon, de Émile Zola. Siendo también, como las otras dos,  una novela de saga familiar, y siendo también como ellas una verdadera obra de arte, en nada se parece a una ni a otra: la obra de Zola deja caer todo su peso en el retrato social y político de una época, sin descuidar ni mucho menos el cuidadísimo estilo y la belleza de la escritura.

En resumen, Los Maia es una novela maravillosa, de las grandes de verdad. Cuando la he leído he sentido esa ventana abierta de aire fresco que sólo percibo cuando leo a los clásicos. Será porque Eça de Queiroz es uno de ellos.

La traducción al español es de Jorge Gimeno, que ayuda mucho al lector español poco experto con notas a pie de página que explican detalles o palabras propias del Portugal finisecular. La edición es de Pre-Textos, muy cuidada y sobria.

Sobre El Autor

Avatar

Artículos Relacionados

Una Respuesta

  1. Avatar
    Casandra

    Gracias, ALIAEXALIIS. Esta primera aportación a ”floresdeldesierto” por tu parte es de una excelente calidad, tanto por el autor elegido, como por la obra como por la crónica al respecto. Una crítica literaria documentada, rica en matices, ágil, en su justa medida y con un tratamiento muy inteligente. Muy instructiva.

    Respecto a la obra, no la conozco, pero tu asemejarla a autores clásicos como Man y Zola invita, desde luego, a degustarla. Y, si ese es detalle importante, igualmente lo es que la historia transcurra en la bella Lisboa y su autor sea un creador de la sensibilidad de Eça de Queiroz..

    Interesada después de leer tu texto, he investigado y leo que Los Maia es para y en Portugal la cima del arte narrativo, la versión portuguesa del QUIJOTE.

    Os dejo, por mi parte, unos datos sobre la biografía de Queirós,el mayor novelista del país vecino.

    EÇA DE QUEIRÓS nació en Póvoa de Varzim, localidad del norte de Portugal, el 25 de noviembre de 1845. Estudió derecho en la Universidad de Coimbra e ingresó en el cuerpo diplomático en 1872. Fue cónsul en Cuba, Newcastle, Bristol y París. En esta última ciudad permaneció hasta su muerte, el 16 de agosto de 1900. Si Luis de Camões es el más ilustre de los clásicos portugueses, y Fernando Pessoa el más grande poeta de Portugal, José María Eça de Queirós es, en la novela, uno de los extraordinarios.

    Insisto, un lujo contar con tu colaboración. Bienvenido al Oasis del Desierto de las flores que buscan la luz. Siéntete en tu jardín particular.

    Responder

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies