Crear cuenta

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.


Hemos enviado la contraseña a su correo electrónico.

Hoy leía a Sega y recordaba a que huele el verano…

Para mi el verano huele a higuera, a higos maduros en el corral de la casa del pueblo junto a mis primos correteando libre. Respirando la libertad de esos niños de ciudad que de repente llegan a un espacio sin coches, sin pasos de peatones, sin ruidos, y sin parques.

El olor a higo evoca en mi días de verano y libertad para volar y soñar…carcajadas infantiles, baños en una alberca, carreras por la calle, pantalones sucios por la batalla del disfrute…sonrisas complices de mis primos y un mundo nuevo por descubrir.

Ahora el verano huele a higuera del huerto que hay junto a casa, un aroma que en el frescor de la mañana entra por las ventanas y se pasea por cada una de las habitaciones deteniéndose ante mi con cara de travieso …

En la noche sentada en mi patio el olor a higos maduros vuelve a visitarme, se sienta junto a mi y me acompaña hasta que viene el sueño…

Hoy he regresado a casa y he mirado hacia la higuera añorando su fragancia, pero ya no había higos, los habían recogido ya… Y en ese instante he recordado las fechas en las que estamos, he recordado que agosto esta llegando a su fin; en ese instante ha venido a mi el olor a días mas cortos, a anuncios de coleccionables en la tele y a la vuelta al cole del Corte Ingles…

Y asi es como hoy he recordado el olor del final de las vacaciones…ese olor a colegio recién abierto y a curso que comienza… el  año pasado comenzó con olor a tierra mojada , lo recuerdo perfectamente…este curso comenzará con olor a subidas del IVA, a recortes de Griñán a las escuelas infantiles, a miedo al paro; a subsidios de desempleo que no dan para tanto…pero esa es otra historia…

Hoy  disfrutare del olor a final de verano, ese olor que siempre   me recuerda que pronto volveré al cole y me envolveré de esas vocecillas infantiles que hacen que mi trabajo merezca la pena y que le dan sentido a tantas otras cosas que no me gustan de él.

Pronto los bebotes abrazados a sus madres llegaran a las aulas y llorarán con desconsuelo la separación. Peques aferrados a la pierna de su madre, otros en el silencio de la tristeza…todos ellos con desconfianza poeque llegan a un nuevo mundo…a un mundo tan distante al del calor de sus familias, que les hace sentirse perdidos.

A las aulas llegarán también mamis trabajadoras, valientes pero indecisas. Madres que llevan en la mirada la culpabilidad de quien debe dejar a su pequeñín en el cole para poder ir a trabajar, mujeres que confían en que su hijo estará bien pero preferirían no separarse de él.

Mamas con el permiso de maternidad recién agotado, con su pequeño de cuatro meses abrazado y camino del cole…

Mamis que se levantan temprano y colocan todo mientras hacen el desayuno, dan el biberón a su bebe y preparan una mochila con pañales, toallitas, un chupe, el bibe y kilos de culpabilidad por dejar a su hijo en otras manos.

En el cole os esperaré con los brazos abiertos, deseosa de conocer a esos nuevos pequeños y de reencontrarme con los ya conocidos. Cada una de sus caritas hará que merezca la pena mi trabajo…y de ese modo fogatas y escobas no tengan importancia.

 

Sobre El Autor

Artículos Relacionados

Comenta con tu perfil de Facebook

Una Respuesta

  1. Casandra

    ¡Grande tu regreso a las FLORES después de estos días de merecidísimo descanso y diversión¡
    Este escrito tuyo es el que más me ha gustado de cuantos te he leído aquí. Todos me han gustado, pero este tiene un regusto especial. Este me ha recordado tantas cosas personales -mis veranos infantiles corriendo por las huertas, bañándome en las albercas y ¡el olor de las higueras¡¡ y ¡¡la dulzura de los higos¡¡. Y, a la vez, me ha hecho reencontrarme con ese enorme colectivo de mujeres-madres-trabajadoras, valientes y temerosas a un tiempo por dejar a sus peques en manos ajenas- que tan bien defines e identificas. ¡Ay la culpabilidad de las madres¡¡ ¡cuánto daño ha hecho¡¡
    Pero tienen mucha suerte esas madres que llevan a sus niños a tu cole. Yo, que te conozco algo ya, sé y así se lo diría si pudiera, que dejan a sus hijos en las mejores manos. EN manos de otra mujer grande, comprometida, sensible y muy, muy cariñosa, que puede llegar a querer a esos niños casi, casi, tanto como ellas. Exagero, pero, realmente, creo que tu cariño, unido a tu profesionalidad, a tu responsabilidad social, puede ser, sin duda, tan positivo para esos niños como el amor maternal. O paternal.
    Gracias, Pasionaria, por este trozo de tu corazón que nos has regalado y que nos has contado tan bien. Bss.

    P.D.- Este homenaje también quiero que sea para el colectivo de padres-trabajadores-valientes y temerosos que se implican, plenamente, en el cuidado y educación de sus hijos. Afortunadamente, un colectivo cada día más numeroso, en mi opinión y experiencia.

    Responder

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
X