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Macbeth, la décima de las óperas de  Verdi, quizás no tan conocida como  otras,  pero la más amada de todas ellas, según  palabras del autor, se ha representado por primera vez en el Gran Teatro de Córdoba bajo la dirección  de dos grandes maestros:  José Luis Castro, responsable de la puesta en escena,  y Miguel Ortega, director musical.

Escrito por Blanca Martínez.

Nos ha llegado  de la mano del Teatro Villamarta, de Jerez, con el barítoro Angel Odena  y   la soprano jerezana, Maribel Ortega, en los papeles estelares.  Los cordobeses, Juan Luque, (Macduff),  Lucia Tavira (dama, en su  primera actuación  en Córdoba) y  Manuel J. Montesinos (médico y siervo ) les acompañaron, junto a  Marc Pujol y Alejandro González, en los roles de  Banquo  y  Malcolm, respectivamente.  Para completar el elenco  de participantes, señalar  la destacada actuación del coro Ziryab, una novedad en este tipo de eventos, y la habitual presencia (y siempre a la altura) de la orquesta de Córdoba.

Macbeth es la tragedia más representativa de William  Shakespeare, a partir de la cual Guiseppe Verdi,  subyugado  por la obra del  inglés, construyó un verdadero drama musical, audaz y rompedor.  Cuenta   una  historia de traición y ambición desmedida  en una Escocia  desgarrada por la guerra,  que convierte a un laureado y  noble general en asesino de su rey,  tras escuchar los augurios de unas brujas y bajo la influencia perniciosa de una esposa que le instiga.  A partir de ahí no hay tregua,  los crímenes “imprescindibles”  se suceden   hasta alcanzar un clímax  que llenará a los  culpables de temor y remordimientos, conduciéndoles  a la enajenación  y a la locura y, finalmente,  a la muerte.

Es esta una ópera dura que nos  muestra  con toda crudeza el efecto corrosivo del poder  y a Macbeth  como el arquetipo de la corrupción sin escrúpulos

Pero, ¿acaso la sociedad en que vivimos no está  plagada de Macbeths  cobardes y codiciosos, capaces de cometer cualquier atrocidad con tal de alcanzar  la gloria?.  El todo  vale, ¿no os resulta familiar? ¿y las luchas intestinas  entre  distintas facciones? ¿y qué opináis de esta sentencia?

 “El camino que conduce hacia el poder está lleno de crímenes”

 (Lady Macbeth, dixit)

En cualquier caso, el  ambiente   de negrura total,  inquietante y  tenebroso  que  la ópera muestra no era muy habitual para la época en que se compuso. No hay amor en ella, ni  perdón, sólo odio y venganza.  Y hasta la  música que, como una piel,  se adapta y refleja la tensión que viven los personajes, es incisiva, terrible a ratos.   Los actores, además de cantar magníficamente, teatralizan con enorme dramatismo y  las interpretaciones del coro de brujas, reptando como serpientes ponzoñosas,  inspiran rechazo e intimidan.

En cuanto  al Director de escena va más allá e innova y, “para que la historia transcurra ágil y fluida”, enlaza imágenes superpuestas, a base de proyecciones novedosas e imaginativas, oscuras todas ellas, juegos escénicos de  bosques, roquedales  y cuevas  donde los actores  y el  coro  se confunden con ellas,  y nos presentan  en toda su  toda fuerza los conflictos y emociones que los embargan .

Llegamos al final  con el Patria Oppressa (Patria oprimida),  un  canto  desgarrador, que impresiona vivamente por su maravillosa  estética,  y a la  sobrecogedora  aria de un Macduff atormentado, donde Verdi deja  una pequeña concesión a la  ternura. La  única.

Y aquí acaba la obra, con  un ¡Victoria Victoria ,! y la muerte del traidor .

Al menos, se hace  justicia.

“ Si no podemos hacer algo grande, intentemos al menos hacer algo fuera de lo común”,

(dijo G.Verdi al libretista de la ópera, Francesco Maria Piave)

Lo consiguió… sobradamente.

 Enhorabuena a los artífices.

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Una Respuesta

  1. Blanca

    La nota discordante y que no debiera haberse producido fué encontrar desiertos los Palcos de Protocolo , que no salen a la venta por estar dedicados a ”las autoridades del momento” y encontrar a estas, y en buen número, instaladas en el Patio de Butacas.

    La cultura debe plantearse, como una inversión no como negocio y apena enormemente que permitan espacios vacíos y no los ofrezcan gratuitamente a tantas y diferentes Instituciones que alientan el mundo del arte en nuestra ciudad cada día.

    Responder

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