Crear cuenta

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.


Hemos enviado la contraseña a su correo electrónico.

Hace pocos días estuve en París, la ciudad de la luz, la ciudad del amor, la ciudad de la moda... la ciudad de todos los nombres, como dice Jacques Brel, en su maravillosa canción Les prénoms de Paris

paris-mon-amour
Et c’est Paris toujours / Et mon cœur qui s’arrête / Sur ton cœur qui sourit…

Y desde la Torre Eiffel -magnífica, presumida, omnipresente- sintiéndola desde todas las perspectivas y pintándola de todos los colores, pensé que el mundo podría detenerse allí, en París. Allí donde siempre vuelve mi memoria

Et c’est Paris miroir / Rien que des nuits encore / Qui séparent nos chansons / Et c’est Paris bonsoir / Et ce jour-là enfin / Où tu ne dis plus non

torre-eiffel-3-tratada

Me atreví a pintar mi París particular desde la Place du Tertre, la plaza de los pintores de Montmartre,  donde las distintas miradas sobre la Torre Eiffel me invitaban a soñar…

torre-eiffel-2-tratada

Y me enamoré de nuevo, cogida de tu mano bajo la Torre Eiffel, con la misma ilusión y la mirada limpia del primer amor,

torre-eiffel1-tratada

También me paré y me tomé mi tiempo, junto a torres eiffels en tonos matizados, concebidas con la serenidad de los clásicos.

torre-eiffel-dia-ok

Y me atreví a mirar bajo sus faldas, admirando las bellas piernas, el cuerpo esbelto y bien torneado que enseña al mundo sin recato la señorita Eiffel.

torre-eiffel-campo-ok

También me divertí mirándola desde el Campo de Marte, más y más pequeña ella, más y más grande yo, disfrutando con los turistas que se hacen la clásica foto tocándole las narices -o la antena- a la torre, aprovechando la perspectiva.

torre-eiffel-entre-flores-ok

Seguí buscando la Torre Eiffel, seguí buscando mi mundo por todo París, desde todos los ángulos posibles, desde todos los lugares. Y la encontré también entre las flores del Jardín de la Villa des Œillets junto al Castillo de Malmaison, la residencia donde se amaron Napoleón y Josefina, y donde ellos quizá algún día también soñaron con una torre alta y esbelta que acabaría rozando el cielo…

torre-eiffel-noche-ok
Sin parar buscando más mundos en los que perderme, seguí buscando la torre hasta encontrarme con ella de bruces. Bella como una diosa, brillante como una estrella. Reinando en la noche de París y guiando con su faro a todos los enamorados que recorren cada noche el Sena cogidos de la mano de sus sueños. Y así me encontré con tu mirada. Y en ella vi reflejado mi mundo.

Et c’est Paris nous deux / Un regard qui reçoit / La tendresse du monde

Sobre El Autor

Artículos Relacionados

Comenta con tu perfil de Facebook

Una Respuesta

  1. Casandra

    ¡Qué bonito, Aloe vera¡ Se te escapó el romanticismo elevado al cubo. que tan bien guardas. Bonito paseo por París, tan frecuente y tan nuevo, tan tópico y tan sorprendente, tan cautivador, tan onírico. Todo es posible en París y siempre nos quedará París. Y enhorabuena a vosotros, que habéis podido disfrutarlo, de nuevo, con esa intensidad y esa emoción. Saludos al chico de este cuento.

    Responder

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
X