Crear cuenta

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.


Hemos enviado la contraseña a su correo electrónico.
Tentamos.
A veces es un simple e indoloro movimiento; nos dejamos llevar, para ver dónde nos lleva. Otras ocasiones sabemos que el mal acecha detrás, pero aún así, juramos que será la última vez. Nunca hay una última vez, hay, tan sólo unos minutos, horas días o quizá meses. La tentación vive arriba. Nuestra cabeza recuerda una y otra vez que es lo que un día, por la tentación, picamos y ahora no sabemos parar… no es momento, -decimos- de dejarlo ahora. Buscaremos tantas excusas en no dejarlo como motivos hay para dejarlo, porque nosotros mismos, somos jueces y parte. Difícil disyuntiva entre la apetencia y lo ideal.
Esto me recuerda a la poesía de la cordobesa Juana de Castro que decía:
La tentación se llama amor/o chocolate./Es mala la adición/sin paliativos./Si algún médico, demonio o alquimista/supiera de mi mal/cosa sería/de andar toda la vida por curarme./Pues tan sólo una droga/ con su cárcel/del olvido me salve de la otra./Y así, una vez más en el conflicto;/ O me come el amor/ o me muero esta noche de bombones.
Como si la tentación, tuviera remedios paliativos. Más nos valiese, y si no que se lo cuenten al protagonista de la película, con la que hoy titulamos este mensaje. Pues si, La tentación vive arriba.

Sobre El Autor

Artículos Relacionados

Comenta con tu perfil de Facebook

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
X