Crear cuenta

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.


Hemos enviado la contraseña a su correo electrónico.

Mar de los Ríos es un ‘’proyecto vital’’. Una flor del desierto almeriense. Andaba entre planos y hormigones,  escondida bajo la tinta china y el papel vegetal,  y luchando con dragones y hormigones. Su sueño, contar historias que la elevaran en una alfombra mágica hasta su país de las maravillas. Una noche, se colocó su sombrero loco y se fue  a viajar por el mundo para reencontrarse con las hadas y Peter Pan en paraísos perdidos. En un tren lejano descubrió a Jo, la protagonista de Mujercitas, y juntas, entre risas, solventaron todos los obstáculos que, hasta ese momento,  les habían impedido volar. Tenían en sus manos, por fin, la caja de los tesoros. Nunca más la dejarían perder de nuevo.

Entre sus planes no figuran  el dogmatismo ni la mediocridad convertida en poder e ignorancia premeditada. Se enerva ante las multitudes, los discursos obvios, el mercantilismo exacerbado y la vacuidad de los héroes de barro que protagonizan portadas en  los medios de comunicación de masas. El arte, el deporte  y el silencio son los senderos por los que aspira a convertirse en meta tangible.

– En esta presentación, he hecho una interpretación libre de la definición que he leído en su página web. Podría decirme ahora ¿Quién es Mar de lo Ríos?

¿Es a mí? Uff, creo que es la pregunta más difícil de todas. La dejo para el final y si eso ya…

-¿A qué se dedica?

A vivir con toda la energía positiva que soy capaz de acopiar. Soy, como todas, un montón de cosas, además de comer de la arquitectura técnica.

-¿En qué ocupa su vida?

En transitar por el día a día luchando contra los dragones y  volar con las hadas de noche en noche.

-Como preguntaba aquella canción de Perales,  ¿A qué dedica el tiempo libre?

A sonreír desde el alma como me lo permiten mis posibilidades. La literatura y el ejercicio físico pueden ser considerados mis dos pilares individuales de crecimiento personal.

¿Qué significa la literatura y el arte para usted?

La literatura para mí significa cada día más, pero fundamentalmente me permite hacer amigos a través del tiempo y del espacio, gente con la que empatizo en fondo y en forma y con la que me encuentro en esta dimensión de lo intangible, tan necesaria para mí.

                               ”El arte, en general, me lleva a paraísos perdidos”.

¿Y la imaginación, la capacidad de recrear mundos fantásticos? Como Alicia en su país de las maravillas. 

La imaginación para mí es tan importante como el mundo real. Es una faceta que yo maté siendo adolescente en pos de un sustento seguro y que he vuelto a revivir a través de mi determinación en contar historias, ya desde la madurez.

                                    ‘‘Alicia es mi hermana gemela en ciertos aspectos’‘.

 –¿Es absolutamente necesario evadirse, a veces, de la cruda realidad? 

 Quítele el a veces, por favor.

 –Acabo de leer su último libro, ‘’Tren de lejanías’’, donde su protagonista es una mujer ilustrada que se complace en el mundo del conocimiento y del arte. ¿Cuánto hay de Mar de los Ríos en Elena?

Los personajes son siempre como hijos, se parecen a sus padres, tienen algo de los abuelos y se ríen como la vecina con la que van al colegio.

Jade Queen, una de nuestras flores más comprometidas en la causa de la mujer en el mundo,  quiere saber cuál ha sido el proceso de construcción de ‘’ Tren de lejanías’’.  ¿Cómo se ha documentado?

Tren de lejanías” es el producto de todas mis lecturas, de muchos de mis viajes y reflexiones, contado como un cuento de hadas donde todo es posible… Por tanto la documentación de este libro, en concreto, ha sido continua y por diferentes vías. No sé si escribiré alguna vez algo donde haya utilizado tantas herramientas.

-Por mi parte, añadiría que el libro tiene tal cantidad de detalles que se me ocurre pensar que usted haya realizado el periplo de Ena  con antelación. ¿Es así?  ¿Disfrutó de la ruta turística tanto como su protagonista?

El viaje que realiza Ena por Europa está nutrido de los míos, pero no de manera literal como podría pensarse. Yo utilizo lo que tengo en mi caja de los tesoros para componer y es muy difícil a la postre diseccionar con un bisturí cuánto hay de realidad y cuánto de imaginación. Al final la verdadera realidad de Ena es la que cuenta ella, esa que llega al lector con sus virtudes y defectos. Y sí, en mis viajes por Europa he disfrutado mucho. En especial de mi viaje por Baviera en donde decidí que quería escribir algo con ese escenario.

-Thor,  uno de los cactus de nuestro oasis, ha comentado que, siendo éste un libro de mujeres, no se etiqueta como feminista, aunque pudiera serlo por su argumento, por las mujeres significativas del movimiento que entran en escena y por la época en la que transcurre. ¿Ha habido intencionalidad por su parte en este sentido?

En el género novela no se argumenta, eso queda para los ensayos, se convence o no se convence. Nunca me gustaron las etiquetas, predisponen al lector casi siempre negativamente. A mí siempre me ha interesado el movimiento en positivo del avance del ser humano. La mujer representa el 50 % de la población y como grupo creo que necesita mucha más organización y apoyo para conseguir la igualdad de oportunidades, mucho más de lo que las sociedades avanzadas como la nuestra están dispuestas a admitir, porque ello se entiende como una debilidad. En esa idea debemos centrarnos todas y todos, llámele usted como quiera,  y está incluida como parte del argumento de “Tren de lejanías” de manera totalmente consciente. 

¿Es necesario hoy en día mantener vivo un movimiento como el feminismo?

 Rotundamente sí, sin fisuras y sin peros. Si estamos al tanto de la actualidad de la mujer a todos los niveles, yo entiendo que no cabe otra respuesta.

-¿El siglo XX fue el de la revolución silenciosa de la mujer?

El siglo XX fue el de la revolución de la mujer, pero no silenciosa, todo lo contrario, empezamos a tener voz.

-Personalmente, coincido con Thor en que el feminismo trasnochado y excluyente que han enarbolado algunas asociaciones, instituciones  y bastantes personas individualmente en los últimos 30 años, pretendiendo mantener vivo un movimiento del siglo XIX,  ha hecho daño a la mujer del siglo XXI.  ¿Cuál es su opinión al respecto?

El error de la mujer actual, sobre todo de las que tienen menos de 45 años, es pensar que la lucha por la igualdad de oportunidades pertenece a un partido político en concreto, a una época pasada o a esa señora que grita desnuda delante de un parlamento. Esto le ha venido muy bien a la perpetuación del sistema de la desigualdad. Creo, sinceramente, que a las chicas jóvenes se les está comiendo mucho terreno en muchos aspectos que parecían logrados. Volvemos, por ejemplo, a la esclavitud física, por encima de la personal, con total impunidad. A mi juicio, necesitamos foros donde las mujeres de todas las edades, en concreto en este país, podamos intercambiar opiniones sobre hacia dónde vamos y de dónde venimos. Si “Tren de lejanías” contribuye a ello: misión cumplida.

-¿Qué batallas tiene pendientes la mujer actual?

Si vemos las noticias todos los días, pertenecemos al selecto grupo de privilegiadas donde tenemos sectorizadas las desigualdades y podemos centrar nuestra energía en ellas. En la mayoría del planeta todo está por batallar, viven en la oscura Edad Media.

-¿Ana Ozores o Madame Bovary? 

Alicia en el país de las maravillas.

-¿Carmen de Burgos o Virginia Woolf? 

Según para qué. No me haga usted elegir que la otra se me enfada. Somos amigas las tres.

-¿Hilary Clinton o Frau Merkel? 

No me identifico por la imagen personal que me dan, pero supongo que si me tomara una cerveza con ellas disfrutaría aprendiendo de sus trayectorias personales, de sus luchas individuales y colectivas.

                                            ”Me siento ciudadana del mundo”.

 –¿Andalucía o España?

Me cae igual de bien un señor de Huelva que uno de Lugo. ¿Eso quiere decir que España? No lo sé. Le doy otra vuelta y ya le contesto en otro momento…

-¿Europa o ……… ?

 Me gusta Europa, no encuentro un “o” posible hoy por hoy.

-La Humanidad ¿Qué retos tiene en el horizonte?

Pasar de la sociedad de la competición a la de la cooperación y en este proceso tienen mucho que decir las mujeres como colectivo.

-A pesar del siglo de distancia, hay muchos paralelismos en su obra con la sociedad actual. ¿Nos quiere contar alguno en el que no hayamos caído y que no quiera dejar que pase desapercibido?

No. Me gusta que el lector descubra los suyos. Algunos me sorprenden incluso a mí. Tan solo abundar en la idea de que en algunos aspectos no hemos cambiado tanto, en especial el inmenso tamaño del ego del poder.

-Hay  muchos mensajes en su obra,  sobre educación, sobre política, historia, filosofía, amor, arte, arquitectura, ingeniería, ciencia, técnica. ¿Qué ha pretendido usted al escribir esta obra?  ¿Cuál es el mensaje en una frase?

Una vez escuché al hijo de un asesinado por ETA una frase que convertí en mi bandera, cuando un periodista le preguntó: ¿qué le diría a los asesinos de su padre? A lo que él contestó sin vacilar: “Que lean y viajen más”.

-Elena es una mujer enamorada, una hija y esposa abandonada y  una madre coraje.  ¿A quién representa? ¿A quién está usted rindiendo homenaje en esta obra?

La magia que está consiguiendo Ena es que representa, mucho más de lo que yo era consciente, al corazón común de todas las mujeres de bien. Tengo que decir,  para aquellos que no hayan leído el Tren, que la perspectiva femenina de la vida que aporta Ena está siendo muy bien acogida por los hombres, tengo muchos lectores varones que han disfrutado con este viaje. No es un libro para las mujeres, es para quienes les gustan los viajes internos y externos, mezcla de aventuras e intrigas con fondo de arte y filantropía.

-¿El arte redime al ser humano? 

Me gustaría decir que sí, pero no lo creo.

-¿Y la educación ?

Sí, la educación tiene muchas papeletas para redimir. Lo que pasa es que habría que definir qué es una educación básica en este país…

-¿Qué representa para usted el progreso? ¿Siempre merece la pena?

El progreso es un concepto que, a mi juicio, está en proceso de redefinición, o debería estarlo en esta época de convulsión. Hasta ahora pensábamos que el bienestar social era la panacea del progreso y estaba pasando en sociedades más avanzadas que la nuestra que, llegado a un punto de abastecimiento notable, la sociedad se estancaba e incluso empezaba a deteriorarse psicológicamente de manera apabullante. Por suerte, como hemos retrocedido en el bienestar social y tardaremos años en volver a este punto, a España no le va a dar tiempo a deprimirse por aburrimiento. De otro lado los avances tecnológicos van mucho más deprisa que la gente y una tiene la sensación de ser un corderillo en manos de lobos que sólo quieren venderte la necesidad imperiosa de que les hagas ricos.

-¿Y el amor?

Ay, el amor. Es otro de los grandes argumentos de “Tren de lejanías”. ¿Qué significa para cada uno el amor? ¿Qué está dispuesto a dar en aras del amor? Todo, contestaríamos casi todas las mujeres sin vacilar… La mitad de.. un cuarto y mitad de…dirían otros.

              ”El amor es una asignatura pendiente también en proceso de redefinición.

-La presiento preocupada por la situación actual en España y el mundo en general.  En ‘’Tren de lejanías’’, la civilización se deja vencer por la guerra, por la violencia, por la barbarie.   ¿Los pueblos que no conocen ni reconocen su historia están condenados a repetirla?

Sin duda alguna. Otro de los encantos de la novela es contextualizar con diferentes pinceladas la Europa del verano de 1914, aparentemente sólida, aparentemente civilizada, hermosa y culta, en proceso de expansión y en paz…Y todo cae como un castillo de naipes…Y esto es una constante en la Historia de la Humanidad.

-Elena se pregunta ¿Qué puedo hacer yo?  ¿Qué derecho tengo a cuestionar a los poderosos? ¿No cree usted que cada persona es responsable de su vida y, por consiguiente, es copartícipe de lo que ocurra a la colectividad de la que forma parte?

Por supuesto. El que Elena empiece a preguntarse sobre la sociedad es el comienzo de su transformación personal, sin la cual no hay aportación social posible.

-¿Usted cree, como muchas flores del desierto,  que hay personas guía, faro, luz? A Jade le gusta decir ‘’luciérnagas’’.

Sí, para lo bueno y para lo malo vivimos en la sociedad de las luciérnagas y de los mosquitos que chocan contra la luz, pareciendo a veces que casi no caben especies intermedias.

-¿Y empresas? ¿existen empresas guía?

El mercado es pura empresa. Todo se ha vuelto mercado global. Estamos manejados por un centenar de empresas que pretenden que pensemos y sintamos en la dirección que nos marcan y si no, que nos sintamos muy desgraciados. Necesitamos recuperar el nivel de individualidad suficiente como para tener la necesidad de enriquecernos con los demás. Creo que la labor que hacen por ejemplo “Flores del Desierto” a este respecto es un ejemplo de nadar contra corriente, muy refrescante.

-Su editorial, Arcopress, pertenece al grupo empresarial cordobés Almuzara, todo un faro en el mundo cultural andaluz, que ha conseguido en pocos años un gran prestigio por méritos propios. 

¿Quién encontró a quién?

Nos presentó Granada a través de mi agencia literaria. Estoy muy agradecida de poder llegar a todos los rincones posibles gracias a una editorial de la talla del grupo Almuzara.

-¿De qué trata su próximo libro?

Está ambientado en 1770 en un pueblo de la Alpujarra almeriense, muy mágico, que conozco muy bien, donde a través de variopintos personajes se pone de manifiesto la sociedad medieval que todavía se vivía en muchos sitios de nuestro país, con incursiones de personajes más modernos, precursores de la sociedad actual. Todo ello, aderezado con brujas y hadas, hace del conjunto, espero, un cóctel apetecible de misterios por resolver. Tiene un título provisional que les adelanto en primicia a las Flores: “Casa de ánimas”

Con expectación quedo a la espera de leerlo. Gracias por todo, Mar.  

Más info en  http://mardelosrios.es/

 

 

Sobre El Autor

Artículos Relacionados

Comenta con tu perfil de Facebook

8 Respuestas

  1. Pasionaria

    Cas muchisimas gracias por tan bonita entrevista. Gracias por supuesto a Mar por compartir con nosotros.
    Desde que lei ayer la entrevista resuenan en mi muchas frases, pero me quedo definitivamente con la de “Sonreir con el alma”

    Responder
  2. Hierbabuena

    Es una excelente escritora, he leído su novela “Tren de lejanía”, como nos recomendabas Casandra, y me han quedado ganas de leer más cosas suyas.
    La novela es un viaje hacia el propio universo femenino, sabe como conectar con el lector y hacer que te metas de lleno en la historia que nos cuenta, esta narrada en primera persona esto acentúa la complicidad de Ena, la protagonista, con el lector hasta el punto de que estés deseando que se quite el corsé, porque a ti misma te molesta como a ella.
    Su estilo es muy fresco, estas cómoda leyendo el relato, se lee en un momento y cuando acabas de leerla te deja con ganas de más. Estaré muy atenta a las nuevas publicaciones de Mar de los Ríos, he disfrutado mucho con su lectura.

    Responder
    • Mardelosrios

      Me quedo sin palabras ante tantos sabores ricos que he encontrado en este oasis. Es un sueño hecho realidad que os subais conmigo en el tren y hagamos el viaje juntas. Gracias desde el fondo de mi misma y la superficie de mi sonrisa a ti, Hierbabuena.
      Ena te manda 1000 besos y dos carcajadas sin corsé.
      Gracias Flores, bonitas.
      Mar de los Ríos

      Responder
  3. Blanca

    La evolución de la mujer como un ser libre, que participa en la sociedad en igualdad de condiciones sigue siendo una asignatura pendiente. Que nuestras jóvenes han retrocedido en muchos aspectos, un hecho. Por lo que estoy totalmente de acuerdo con la necesidad de mantener vivo un movimiento femenino, en particular y del avance del ser humano en general. Sin exclusiones, por parte de uno y otro, por supuesto.
    Leyendo Tren de lejanías asombra la fuerza y la coherencia en las vidas de la tía Carmen de Burgos que la autora emparenta con la protagonista y la de Virginia Wolf, su amiga. Como mujeres avanzadas de su época son un ejemplo y un reto a tener en cuenta, frente a las medias tintas por las que a veces discurrimos.
    En cuanto a Ena, tal como se nos presenta – provinciana, sometida, un tanto mimada pero con la fuerza suficiente como para no resignarse a vivir rodeada de incertidumbres- su periplo resulta de lo más estimulante-. Comprobar que pese a las dificultades consigue esclarecer sus incógnitas, la enriquece . Ver cómo la historia, tan hábilmente narrada por Mar nos la devuelve al hogar, con la derrota de un amor que no fue, pero autónoma, con energías renovadas, valiente y decidida, mucho más consciente es, sencillamente, emotivo.
    Pena que para conseguirlo y de cara a la sociedad haya necesitado un certificado de defunción. Su salvoconducto.
    ¿Conseguiremos algún día como nuestra protagonista un certificado de ese tipo para vernos libres de esta sociedad machista?
    Nada más espero con verdadero interés ese otro libro “Casa de ánimas” del que nos hablas.
    Y otra cosa, estoy de acuerdo contigo. Abandero la frase de “leer y viajar más”.
    Cultura frente a la barbarie, amplitud de miras frente al provincianismo hosco y trasnochado.
    Un besito y gracias

    Responder
    • mardelosrios

      Gracias a ti de todo corazón, Blanca. Me emociona saber que tú tambien te has sentido Ena. Era una incognita para mí a priori adivinar si el lector se subiría o no al tren, cuando aposté por este personaje digamos arriesgado, si Ena sería capaz ilusionar. Me encanta ver como vamos llenando los vagones de hombres y mujeres que están disfrutando con este doble viaje.
      Muchos besos.
      Mar de los Ríos

      Responder
  4. Thor

    Buenas noches. Como os dije, yo también he leído Tren de lejanías y también me ha resultado una grata experiencia. Efectivamente, Cas, no es un alegato feminista. Por el contrario, reubica la figura de la condición femenina en una etapa histórica decisiva con gran dignidad, sin estridencias. Me ha gustado, sobre todo, la exhaustiva descripción de las ciudades europeas en una época de explosión arquitectónica y de creación de infraestructuras urbanas y viarias que serán símbolos universales para el resto de la historia.
    Por referir algo menos de mi agrado sería la profusión de personajes históricos. No era necesario reunirlos a todos o a tantos en la obra y hacerlos coincidir con la protagonista. Me ha parecido un poco forzado.
    La novela se lee rápido, es ágil. El tren como metáfora del viaje, interno y externo, aún siendo un recurso habitual, resulta muy ilustrativo.
    Enhorabuena a la autora. Y gracias a quien nos lo ha recomendado.

    Responder
  5. mardelosrios

    Gracias, Thor, por subirte al Tren y disfrutar con Ena del viaje. Me parece estupendo que además destaques cosas que no te han seducido y que a pesar de ello no hayan influido para hacer de tu viaje algo placentero. Los personajes historicos ejercen de duendecillos que nos situan entre la miseria y la beldad del ser humano, recordándonos que son atemporales. Todo se repite.
    Besos.
    Mar

    Responder

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
X