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Podríamos comenzar hablando de Ángeles que vuelan con alas de algodón de azúcar y que con su travieso jugueteo de alas dejan atrás dolor, inyecciones y pastillas…

Ángeles que pasaron un tiempo entre nosotros para enseñarnos algo o enseñarnos mucho, para hacernos sonreír y convertirnos en mejores personas.

También podríamos comenzar hablando de hadas que escriben cuentos preciosos y que dedican su tiempo de manera desinteresada.

Hadas que con su varita mágica trazan caminos de purpurina.

Podríamos hablar sobre pequeños duendecitos revoltosos que habitan la tercera planta del Hospital Infantil Reina Sofía. Y viven allí no por expreso deseo, sino porque la vida allí les ha llevado para tener una vivencia muy peculiar de su niñez.

Me encantaría hablar del placer que supone festejar la aparición de una mariposa en este mundo de ángeles, duendecillos y hadas…

Quisiera hablar de una Princesa llamada Lucía que habita en el mundo de los príncipes y princesas del reino de las mariposas…

Hace un tiempo La princesa Lucia decidió no hablar, porque estaba cansada de luchar con agujas y medicinas que le prometían ponerse buena y a pesar de sus esfuerzos, Lucía volvía a enfermar. Cansada porque deseaba ir al colegio con sus amigos y amigas y jugar en la calle, peinarse una larga melena y vivir en casa junto a su familia… Así triste y agotada, sin entender el porqué de las cosas, Lucía sello sus labios como muestra de enfado.

Un día, mientras estaba hospitalizada en la tercera planta del Hospital Reina Sofía, la visitó una vieja amiga llamada Ana Espino que le ofreció una manera de darle un palo grande a todo aquello que tan molesta la tenia.

Ana ofreció a Lucia un cuento, pero no se trataba de un cuento cualquiera, sino de uno creado para ella…El cuento de la princesa Lucía.

Con aquel cuento La niña comenzó a recuperar la ilusión y sus ojos brillaron de curiosidad.

Así nació una historia, que es la de un cuento creado con amor por una mujer generosa, voluntaria en la planta de oncología infantil de Reina Sofía. El cuento escrito por un hada y con ilustraciones de pequeños duendecillos hijos del Hada Ana.

Y con el nacimiento de este cuento de Lucía, germinó el sueño de una campaña para hacer mejoras en la planta de oncología infantil, convirtiéndola así en un lugar acogedor adaptado a las necesidades de los niños y niñas que allí estén hospitalizados, también a las de sus familias. Haciendo que la dureza de una situación que un niñ@ no tiene porque vivir, se dulcifique.

Manos a la obra y con su cuento bajo el brazo, nuestros protagonistas encontraron apoyo suficiente para editarlo y para distribuirlo…

El Cuento de Lucia se puso en marcha…venta de ejemplares, obras de teatro, entrevistas, charlas en colegios…la rueda de la vida girando y transmitiendo destellos de luz a cada vuelta.

Tiempo después, recaudado lo suficiente, se emprendieron unas obras que hace muy poquito han finalizado. Las ilustraciones del cuento de la Princesa Lucia decorarán las paredes de la tercera planta transformada en un país de sueños y purpurina.

Un esfuerzo que ha merecido la pena, aunque Lucía justo en las vísperas de la inauguración de la planta, decidió marcharse para verlo todo desde arriba, con una sonrisa burlona, como la misma Ana Espino nos comunicaba “Haciéndole la peseta a la quimio y las inyecciones”.

El trece de septiembre la autora del Cuento de Lucía nos informaba a través de Facebook:

“Por orden y mando de la Princesa Lucía, os hago saber, que este mediodía, decidió mudarse a Lucilandia, su país, su reino infinito. Que lo hizo, con una sonrisa burlona, directa, que hizo que nuestro dolor, fuese más grande, pero increíblemente, más calmo. Que de alguna manera, le hizo “la peseta” a la quimio, a las agujas, al dolor, al cansancio….mandándolos a hacer puñetas. Que sin palabra, que sepáis, que a la vida se viene a vivir. Y me manda también deciros que no olvidéis, que si queremos, que si tenemos un objetivo y una meta, entre todos, llegaremos. Y lo conseguiremos. “

Y así es como la palabra siempre, se hizo eterna y por siempre jamás la Princesa Lucía decidió volar libre entre mariposas bailarinas.

Hoy dedico mi entrada a Lucía y a las muchas Princesas y Principes que habitan este mundo: Tambien a Ana Espino y a todas las Hadas del Universo.

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2 Respuestas

  1. Casandra

    Gracias por contarnos El cuento de la princesa LUCÍA”. Ha sido conmovedor conocerlo. Es un honor tenerlo aquí, a partir de ahora, entre mis entradas favoritas.

    Responder

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