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‘’Claro de Luna’’  es su obra más conocida, aunque su prestigio definitivo lo consiguió con la ópera ”Peleas y Melisande”,  emoción y sentimientos convertidos en poesía sonora.   Ha coincidido la brillante luna llena de agosto con el 151 aniversario del compositor francés, padre del impresionismo musical. Y, como en su obra más popular, el satélite clareaba anoche entre un mar de nubes.

Gracias al gran ojo que todo lo ve, escucha y sabe, ayer,  descubrí al compositor francés Claude-Achille Debussy (Francia, 22 de agosto de 1862 – 25 de marzo de 1918). Se conmemoraba el 151 aniversario de su nacimiento y, en su honor, el buscador más usado en Internet  le dedicó su portada de acceso con un doodle dinámico que reproducía la pieza más famosa del padre del impresionismo musical.

Muchas veces he escuchado ‘’Claro de luna’’, -seguro que vosotros también-, pero hasta ayer no aprendí que esa popular composición era obra de Debussy, una figura central en la música europea de finales del siglo XIX y comienzos del XX, según la enciclopedia digital que también todo lo sabe.

Claude Debussy revolucionó, a comienzos del siglo XX, el lenguaje musical creando un sonido nuevo. Su huella acabaría determinando la  historia del arte sonoro hasta hoy día. Falla le calificó como  el «creador de la música nueva».Otros autores lo consideran un rebelde a la búsqueda de alternativas armónicas y modales en círculos culturales externos a la tradición clásica. Su utilización de la escala tonal completa con éxito fue pionera. Con el revestimiento colorista de los acordes logró impregnar el sonido de un aura onírica. La ambientación fantástica liberó su expresión musical de los anclajes formales y los límites  armónicos.

Otras obras significativas de Debussy son ‘’Preludio a la siesta de un fauno’’, ‘’Pagodas’’ y  ”Peleas y  Melisande”,  la ópera  que le concedió el reconocimiento como músico de prestigio a partir de 1902. Desde ese momento, compuso casi en exclusiva obras para piano – como L’île joyeuse (1904), Imágenes (1905 y 1907) o varios preludios-. En  los últimos años de su vida se dedicó a la música de cámara -sonatas para violín y piano, violonchelo y piano, flauta, viola y arpa-.

Os enlazo una muestra de ”Peleas y Melisande”.  Seguro que también os suena en cuanto escuchéis.

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Una Respuesta

  1. Blanca

    Por lo que he leído, Debussy nunca consideró que la sonata del Claro de Luna estuviera a la altura de su talento , razón por la que a pesar de haber sido escrita en 1890, no se estrenó hasta bien entrado 1900, con el consiguiente éxito que todos conocemos y que perdurará siempre.
    La primera vez que fuí consciente de la autoría de esta obra, la oí a través de una cajita de música que el pequeño Dalai Lama consideraba su jugete preferido y que surge varias veces durante la proyección de la película Siete años en el Tibet que, por cierto, me dan ganas de volver a ver, pues me encantó.

    Creo que, aprovechando el homenaje de Google a Debussy cuando se cumplen 151 años de su nacimiento, podíamos escucharla de nuevo.

    Verdad que es relajante?

    No parece que te traslada a un mundo en equilibrio , donde todo es perfección y calma?

    Un besito

    Responder

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