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Seguramente ya estaréis desempolvando vuestra ropa más fresquita y poniéndola a punto.

Estos calores provocan que expongamos más de nuestra piel al público, aunque la primera visión nuestra frente al espejo después de todo un duro invierno quizá no es la más placentera.

Es por ello que y como todos los años, hacemos el propósito de llegar a tiempo -¡¡en dos meses!! de perder esos kilos de más, tonificar algo nuestro cuerpo y dale un poco de color para ponerlo a punto para cualquier cita romántica, quedada de amigos, etc.

¿Por donde empezamos?

La mayoría de las personas comienzan su cuenta atrás demasiado tarde. Esto provoca una ansiedad que se traduce en una escala rápida de errores consecutivos que no ayudarán para nada a llegar al objetivo.

Lo ideal sería que cuando comenzó el nuevo año, y con los propósitos normales de inicios, consiguieras conectarte un poco con la actividad física, y la mantuvieras ahora. Como sabemos que esto no ha sucedido en la mayoría de los casos, veremos qué soluciones tienes.

Casi todo el mundo comienza tocando la alimentación de forma drástica para llegar con esos kilos de menos a la hora de exponer un bañador o bikini. Claro está este es el primer error común que se hace, ya que por regla general se suele llevar a cabo una dieta general, o la que el vecino o amigo nos deja y nos promete que le fue bien, o cualquier otra privación de alimentos inventada al paso.

Dicho así, ya parece que no se va a obtener demasiados resultados. El fracaso llama a la puerta de nuestra casa.

Lo idóneo sería que un endocrino valorase nuestro nivel de grasa en función de la edad, del sexo y de nuestros requerimientos del día a día, y nos pusiera un plan acorde a nosotros, de manera que fuese exclusivo y personal. Es la única forma que una dieta no se convierta en una pesadilla. Pensad que las dietas agresivas lo único que provocan es un efecto rebote en el momento en que se abandonan, y esto tiene una explicación lógica. El cuerpo necesita de ciertas vitaminas. Si lo sometemos a un periodo en que faltan éstas, el cuerpo que es sabio, para cuando se las des, va a buscar la forma de generar ciertas reservas para prevenir precisamente estas épocas de sequía de dicha alimentación. O lo que es lo mismo el cuerpo tenderá a engordar.

Por cierto, olvídate de productos milagro que dicen que se pierde grasa. Lo único que consiguen es que peses menos, porque tu bolsillo se resentirá.

Por lo que ya hemos detectado el primer problema a la hora de realizar una correcta operación bikini: Si vas a hacer dieta que sea la de un profesional.

Otra forma de hacer las cosas bien es detectar si hay exceso de grasas y sustituirlas por una alimentación rica en fibras, frutas, verduras, obviando los fritos y dulces e intentado no consumir excesos de alcohol. Con estos parámetros ya por lo pronto tendremos una alimentación más acorde a ayudar a perder grasa.

Pero, ¿puede la dieta hacernos perder peso?. Si y no.

Una buena dieta nos va a permitir consumir menos calorías y por el contrario el número de calorias que consumimos es el mismo. Si entramos en deuda de calorias, con toda probabilidad comencemos a quemar grasas, pero la efectividad es pequeña, debido a que llegará el momento en que se equilibre las calorías consumidas con las calorías gastadas.

¿Cómo podemos evitar eso?; Con actividad física.

Y aquí detectamos el segundo error más común; Una dieta aislada no te ayudará demasiado a perder peso.

La actividad física y sobre todo para aquellas personas que comienzan debe ser tan moderada, por no decir suave que apenas sintamos molestias al día siguiente. Esto significa que necesitamos preparar concienzudamente la mente y después el cuerpo. Busca la progresividad suave de objetivos, no tengas prisa, el cuerpo te lo agradecerá.

Por regla general solemos matarnos los primeros días, no ajustando la intensidad real que podemos asimilar a la intensidad que nos sometemos. Esto provoca un exceso de agotamiento, una escasa o nula asimilación por exceso de trabajo, unos dolores pronunciados y por consiguiente una pérdida de confianza en la actividad física.

Y ya tenemos el tercer error más común: La actividad física debe ir acorde a tu condición.

Para esto ayúdate de alguien que te pueda asesorar para saber qué ejercicios están más recomendados para ti, en función de la edad, de la condición física y por supuesto, adaptarlo a tu tiempo libre. Por regla general; nadar, salir a andar diáriamente o montar en bicicleta suelen conseguir buenos resultados.

Puntualicemos entonces los objetivos a tener en cuenta a la hora de conseguir metas:

– Ten una dieta personalizada de un profesional o evita los excesos al menos en días laborales.

– Haz actividad física con regularidad. No peques de exceso pero tampoco de defecto; con tres días a la semana pueden ser suficientes.

– Realiza la actividad física buscando más tiempo de ejercicio y menos intensidad. Necesitas mejorar cardiovascularmente y que siempre tengas oxígeno. Si vas rápido no reduces en nada la grasa, tan sólo quemas azucar.

– Alterna lo más que puedas de actividad. No dejes que tu cuerpo se acostumbre, ya que comienza a realizar dichos esfuerzos con menos gasto calórico.

– Intenta realizar el ejercicio físico a las horas más frescas. Recuerda que perder agua en sudor no es pérdida de grasa, ni tan siquiera de peso, porque en cuanto llegues a casa recuperarás todo el agua perdido, ya que el cuerpo te lo pedirá. Y no, no se pierde grasa con el sudor, no te tapes más para sudar más, tu cuerpo necesita transpirar y refrescarse.

– Estira después de practicar deporte. Dedícale al menos 15 minutos. Tu cuerpo y tus músculos te lo agradecerán y te permitirán comenzar la actividad física del día siguiente con mayor energía.

– Bebe agua. No hace falta que te pases, pero al menos intenta llegar a los 3 litros diários.

– No seas impaciente. Lo que has ganado en muchos meses no quieras perderlos en unos días. Mírate al espejo cuando pase un mes de buena alimentación y algo de ejercicio. Descubrirás que al menos tu cuerpo está más tonificado, tu piel más suave, te sentirás mejor, quizá hayas conseguido ya perder algo, aunque tan sólo se note en la báscula -que no es poco-. Ahora piensa que si mantienes esto durante más tiempo, los efectos serán mayores. Dáte tiempo!!.

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