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Podéis leer esto o no, pero a estas alturas raro es que no seáis esclavos de las letras -que no de las mías, que estas son libres-.

Y más os vale si no es así -fijaos entonces si somos esclavos- porque mandaría entonces nuestra ignorancia. Curioso guiño entonces, que librándonos de una esclavitud, de otra nos condena.

No seáis románticos, que de las letras, antes o después todos somos esclavos -ya veo a los más puristas con las manos en la cabeza y diciendo “bendita esclavitud“-.

Pero fijaos, por ser esclavos…

Por ser esclavos somos del tiempo. Ese que pasa impasible y nos transforma. Nos cambia, nos cura y para después, destruirnos.

Esclavos de la sociedad, porque ya no existen apenas rincones despoblados, ni humanos con la capacidad de saber vivir solos. Además, después de tantos lustros a nuestras espaldas esto sería un paso atrás en muchos sentidos. No, vivir sólo ya no es una opción -quizá nunca la fue-.

Somos esclavos del miedo, de la autoestima (muchas veces de la mala) -otro de los brazos armados de vivir en sociedad-, de nuestras necesidades básicas -por lo tanto primitivas- tales como beber, dormir, respirar… y que parecerá una tontería, no se si os pasó alguna vez pero es que, eso que es tan vital como es respirar, a veces molesta para dormir. Ya podríamos haber inventado algo para dormir sin respirar. Esto si que sería un gran invento, que nada nos moleste, ni tan siquiera nuestros ronquidos -que si que si, que nadie ronca pero que tampoco diga que no-. Menos mal, que mientras tanto, sabemos dormir y respirar -aunque no ajenos a ruiditos molestos-.

Y hablando de inventos, somos esclavos hasta del dichoso paraguas. Mientras el humano no deje por un momento lo que esté haciendo y se ocupe de una vez de inventar algo tan solo un poquito mejor que el susodicho fin, que además de no realizar nada bien su función; estorba, molesta, moja, es extremadamente débil y extremadamente susceptible al aire… y por supuesto, todos vienen con un chip incorporado para perderse y/u olvidarse.

 El otro día iba bajando la calle desde mi casa, y -como viene siendo habitual en mi- castigué un día más al paraguas a no salir de casa. Jamás le he visto portarse bien, no podía ser entonces de otra forma. El caso es que, los elementos naturales si que no fallan, y ese día le dio por granizar.

Sin mediar palabra -más le valdría- recibí una pedrada en forma de granizo de cuatro hojas -que ya es suerte la mía, ya que todas las que vi eran de tres-.

Pero fijaos, en ese momento me sentí un tipo verdaderamente libre.

Pues si, también la suerte -no tan solo el humano- es esclava de otras tantas cosas, como por ejemplo de la constancia, la provocación,  el ensayo-error y un larguísimo etcétera. Pero ese día ese obús en forma de granizo tan solo fue a parar a mi. Un universo inmerso y un diminuto punto -que era yo-.

Era el fin de la suerte, de la esclavitud, de los días de paraguas y de la maldición del tiempo.

Al fin el mundo, conspiraba de mi lado.

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4 Respuestas

  1. Pajaro

    Mala suerte amigo. Yo os invito a tod@s a que hagais un dia una cosa: Cuando llueva (no que este diluviando a cantaros o cayendo pedrizo), paraos un momento, cerrad los ojos, y levantad la cabeza hacia el cielo, abrid los brazos, y dejad que la lluvia fluya por vuestro rostro… es una sensación increible, se la recomiendo a todo el mundo.
    Por desgracia, aqui en España, no entiendo porque la gente cuando caen 4 gotas se apresuran a abrir el paraguas o huyen despavoridos como si cayese acido del cielo en lugar de gotas de lluvia. Será porque no estamos acostumbrados a la lluvia, será porque no llevamos ropa en condiciones (un buen impermeable o unas buenas botas que no calen), y tememos a los resfriados… el caso es que la lluvia, purifica, y os invito a hacer esto una vez al menos para probarlo… eso sin contar el olor a tierra mojada que me encanta 🙂

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  2. Pasionaria

    Pajaro, llevas razon, el olor a tierra mojada es una gozada…desde que vivo en el campo he aprendido a diferenciar las estaciones del año e incluso la temperatura que hara ese dia, por el matiz del olor de la tierra mojada…no solo mojada por la lluvia, tambien mojada por el riego del campo…
    En ocasiones el olor es dulzon y sabes que hara un dia calido…en ocasiones huele a higo recien cortado, eso indica que el verano esta cerca…en otras huele a romero seco…ummmmmmmm el olor tierra mojada!!!

    Responder
  3. AmiKitas

    Qué gustazo volver a leerte Sega. Cualquier insignificante anécdota como la “del obus en forma de granizo” que sufrió tu cabeza, contada por ti es un magnífico relato que te evade a leerlo y que te saca una sonrisa en este caso. Mi más profunda admiración al escribir tan bien como lo haces.

    Responder

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