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Me fui. Estaba, pero como que no. No me había ido realmente. Perdí la contraseña, me pasé al google chrome y llegó el apocalipsis al sistema operativo. A todo ésto, la novia, los niños, algún juicio despechado -y ganado- la reducción de plantilla, la optimización de recursos, sus muelas todas, la edad, la hernia discal y escuchar el nuevo disco de Malú me han tenido muy ocupado. Camino de una rueda de prensa de una presunta delegada de argo curtural y esduscativo me encontré con una flor andante. Las flores de por aquí caminan. Es lo que tiene el desierto: que te salen piernas y vejigas de la calor.Le rogué a la bella flor que me devolviera la contraseña y las fotos de la mili y me regaló una contraseña nueva y el himno de la Legión en un pendrive. Ahora soy el novio de la muerte y aquí vengo, a pecho descubierto y a comerme a todas la asociaciones de patios que haga falta. Me he encontrado ésto muy cuidado y no esperaba menos. Sexo de andar por casa, por ejemplo. Los legionarios no practicamos sexo: movemos los tatuajes. No nos emocionan las rosaledas, pero la de aquí le ha gustado hasta a nuestra cabra. Se las quiere comer. Veo que las flores siguen en la brecha, como mis camaradas del tercio. Son flores valientes, audaces y temerarias y la belleza les muerde, como un lobo, el corazón.Cuanto más rudo es el fuego y más dura la pelea, ellas publican defendiendo su oasis, que es el nuestro y no nos queremos enterar. Es lo que pasa por llegar al siglo XXI viendo a gente saltar de un trampolín, incluso a Falete. Que olvidamos que existen flores que hacen su travesía por todos nosotrosVuelvo con la frente marchita, las nieves han plateado mi sien y la lluvia me ha encogido un poco. Pero es que ha caído tela. Soy el novio de la muerte, Y aunque el olvido que todo destruye haya matado mi vieja ilusión, guardo escondida una esperanza humilde que es toda la fortuna de mi corazón.

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4 Respuestas

  1. Casandra

    Bienvenido. Se te ha echado de menos. No tenemos cabra en el jardín. Te la dejamos tener, pero ¡¡Cuidado con ella¡¡ se vaya a comer a nuestras lindas margaritas silvestres. Espero que la tengas bien alimentada.

    Bueeeeno¡¡ Vaaaaale¡¡, te perdono que desplazaras, sin avisar, la preciosa entrada que habíamos dedicado ayer a nuestra campaña por una rosaleda perdida.

    Responder
    • calendula

      Agave, no sé quien eres, pero si Cassandra te ha dado su bendición yo también, siempre es bueno tener una flor más !Ah y recuerda, la cabra siempre tira al monte….

      Responder

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